martes, 11 de octubre de 2011

El ciclismo como terapia

¡Hoy he salido solo!.

Desde que el año pasado el médico me aconsejó salir más en bici o dejarlo totalmente, vengo saliendo, al menos dos veces por semana y si puedo en sábado y/o domingo.

La verdad es que me va muy bien, pues aunque sigo siendo el último de mi grupo, al menos no los pierdo de vista tan pronto.

El caso es que esta semana pasada, problemas personales han incrementado mi nivel de estrés, que aunque normalmente es bajo, quizá por eso noto más las alteraciones.

¡Necesitaba salir!

Aunque sabía que los habituales compañeros/as de entresemana no podían salir, yo me he enfundado mi maillot de Capicua y me he ido a dar la vuelta por Ahín. Algo más de 60 Km que te dejan como nuevo.

La subida por la carretera de Onda te va poniendo en situación, aunque al ser tan conocida, te permite abstraerte y dejar que la mente vague por donde quiera.

En esos primero momentos la sangre aun bulle en tu interior y te duele el mal que han intentado hacerte durante los días precedentes. Los pensamientos son negativos hacia las personas que te agreden, pero a medida que pasan los kilómetros y el cansancio se apodera de tu cuerpo, el odio desaparece y te das cuenta de que el afortunado eres tu, que no tienes necesidad de atacar a nadie para ser feliz y que más pena tiene ellos de ser como son. Y eso no lo pueden cambiar.

Cuando vas llegando arriba del puerto, mentalmente ya les has perdonado y esta satisfacción se une a la del inicio de la bajada. ¡Que placer!.

Ha sido mucho mejor que una sesión de psicólogo, más barata y por supuesto más sana.

Si podéis haced deporte, os lo aconsejo.

domingo, 10 de abril de 2011

La impotencia de no poder seguir.

Los que salimos en bicicleta, en plan deportista de fin de semana, nos hartamos de decir que no pretendemos ganar ningún Tour, que solo hacemos deporte por mantenernos un poco en forma, que no queremos competir, pero... que difícil resulta que algún grupo te alcance, te anime a ponerte a rueda y no hacerlo.

No nos damos cuenta que si nos han alcanzado es por que llevan una velocidad superior, y si en esos momentos vamos en plan relax, cosa que no suele ocurrir, es posible que nos cojamos a rueda y podamos mantener el ritmo, pero por lo general, si ya vas cascado, puede que con un poco de pundonor se aguante durante algunos kilómetros, pero eso se paga y cuando finalmente se pierde contacto y se bajan un poco las pulsaciones, es difícil mantener incluso el ritmo habitual, ya que el cuerpo está mucho más castigado y necesita reposo.

Resulta frustrante este hecho, por ello mi consejo para los que, como yo, no tenemos una forma excesivamente buena, es no entrar el trapo de los buenos, si nos adelantan, pues ¡adiós y muy buenas...! , nosotros a nuestro ritmo, que nos permitirá ir mejorando en nuestras marcas, sin unos agotamientos innecesarios que lo más probable es que sean perjudiciales para la salud.

Ánimos y a seguir entrenando.

lunes, 21 de marzo de 2011

Lo que has de tener.


Este es un vídeo que he encontrado en YouTube y que me gustaría que vieran los que se creen ciclistas.

domingo, 13 de marzo de 2011

Ciclismo familiar.

Tras algunas intentonas de comprarle una bicicleta a mi mujer, al fin la convencí y hace dos semanas compramos una de paseo en El Corte Inglés.

La bici no es muy cara, pues aun tengo la impresión de que no la va a usar mucho, pero es lo suficientemente buena como para dar un paseo por Oropesa.

Entre unas cosa y otras, hasta hoy no había tenido ocasión de estrenarla, así que aprovechando el buen tiempo, nos hemos ido a dar una vuelta.

Desde El Balco de Oropesa, por la playa de la Concha, hasta Marina D'or, un bocadillito para hacer tiempo y reponer fuerzas y regreso a la Villa.

Ya se que os parecerá una vuelta demasiado corta, pero hay que tener en cuenta que mi mujer hace algo así como treinta años que no montaba en bici, pero esto es de esas cosas que dicen que nunca se olvidan.

El caso es que al final las sensaciones han sido buenas y nos hemos quedado con ganas de más, pues yo temía que me dijera que no le gustaba y que podía venderla o regalarla.

Espero que poco a poco pueda coger un poco de forma para, este verano, poder ir a almorzar al Vora Mar de Benicasim, por la vía verde, o al de Artemio en Torre la Sal, el caso es disfrutar del ciclismo familiar.

lunes, 7 de marzo de 2011

El placer de no competir.

El ciclismo de carretera tiene la particularidad de que siempre es competitivo, aun cuando uno sale solo a entrenar.

Las etapas en grupo, con los amigos, en fin de semana, ya se sabe... . Se comienza a un ritmo más o menos cómodo. Son muchos años saliendo juntos y todos sabemos hasta donde puede llegar cada uno, salvo sorpresas, pero a medida que pasan los kilómetros, los ritmos se van acomodando a los estados de forma de cada cual, con lo que los mejor preparados se van situando delante y lo demás nos quedamos detrás. Pronto los "piques" hacen que las velocidades se incrementen, los de delante se olviden de los de detrás y estos solo pueden ver como se alejan los primeros. Aun así, se sigue compitiendo. Los de delante por ser los primeros, y los de detrás por no ser los últimos.

En otras ocasiones, los ciclistas solemos salir solos, bien para entrenar o simplemente por no haber quedado con el resto de grupo. En estas ocasiones parece imposible competir..., pues no. También se compite.

Cada cual sabe sus marcas, su ritmo y sus velocidades medias, y es en estas ocasiones cuando uno compite contra si mismo. Agacha la cabeza y pone un ritmo de pedaleo que le permita terminar la etapa prevista en menos tiempo que la última vez que la realizó, o que al final de un recorrido haya logrado una media superior a las habituales,.. y todo esto se hace casi sin tener conciencia de que se está haciendo.

El caso es que hoy, después de varios días sin entrenar, al salir del trabajo, me he cambiado de ropa, he cogido la bici y me he ido a dar una vuelta.

Dado mi mal estado de forma, me he planteado no competir ni contra los que me adelantan ni contra mi mismo, y así lo he hecho.

He puesto un ritmo muy cómodo, y a pesar de que mentalmente iba fijándome en el tiempo que llevaba al pasar por los lugares que tengo marcados y ver que eran peores, me he esforzado en no cebarme en correr, así que he dado una vuelta de poco menos de dos horas, prácticamente sin pasar de 145 pulsaciones y he llegado a casa descansado y con ilusión por volver a salir pasado mañana.

No se si como entrenamiento me habrá servido de algo, pero ya no voy a ganar ningún Tour, así que a disfrutar de la bicicleta al ritmo que el cuerpo me pida.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Hay que entrenar más.

Ya lo se, no tengo excusa, si no voy más es mi culpa. Tengo que entrenar más, pero... ¡hay tan buenas razones para quedarse en casa después de comer!...

Voy a intentar tomarme la bici con más seriedad, de lo contrario hasta puede ser contraproducente, toda la semana sin hacer ejercicio y el fin de semana, ¡palizón!.

Ya hace algunos meses que estoy intentado entrenar con regularidad. Hasta hace un par de semanas lo hacía con la montañera, y las sensaciones que tenía eran buenas, creía que estaba entrenando bien, pero ahora que he empezado a salir con el grupo en domingo me doy cuenta de que el ciclismo de montaña nada tiene que ver con el de carretera, al menos tal y como nosotros lo practicamos.

Por ello ahora estoy entrenando ya con la bici de carretera y espero ir consiguiendo mejorar poco a poco.

Mi entrenamiento consiste en mejorar la distancia recorrida en una hora, cada día que salgo, (al menos dos días entre semana) más el domingo con el grupo.

Lo que hago es poner el cuecuentakilómetros a cero en la puerta de mi casa y dirigirme hacia Eslida, saliendo por Porcelanosa (no explico más la ruta porque todos los ciclistas de la zona la conocen). Cuando llevo una hora exacta de recorrido, doy la vuelta y regreso por el mismo sitio, recordando el punto donde se ha completado la hora.

El día siguiente intento llegar algo más lejos y así sucesivamente.

Hace un par de años hice este entrenamiento y la verdad es que, dentro de mi condición física que no es muy buena, conseguí mejorar al menos dos kilómetros en pocos días.

Ya os iré contando si este año me va tan bien o me canso antes.

Y vosotros ¿Qué hacéis para entrenar?. Ánimo.

domingo, 20 de febrero de 2011

Grupo cicloturista Capicua.

Voy a aprovechar este blog de noticias ciclistas, para convertirlo en la página oficial del Grupo Capicúa.

Lo hago con la intención de perpetuar unos años más este grupo, que tras más de 20 años en el panorama cicloturista de Villarreal, parecía que le había llegado la hora de desaparecer.

Cada día eran menos los que acudían a la cita semanal con la carretera, hasta el punto de que había semanas que no acudía nadie o salía un único componente del grupo.

Llevamos algunas semanas, en que parece que se está recuperando la ilusión, y algunos hasta mantienen la forma, por ello, y con ánimo de estimular al resto, voy a intentar mostrar mis sensaciones en este blog, abierto también al resto del grupo y de ciclistas en general, para que opinen, comenten, propongan, ..., sobre las etapas semanales.

Por comenzar con la de hoy, diré que hemos salido a las 08:00 más o menos, de nuestro punto de partida habitual, que sigue siendo La bocateria Los Luises. Allí nos hemos reunido Vicente Manzanet, que estrenaba cuadro, Raúl Tirado, Carlos Llop, Andrés y yo mismo.

No teníamos ningún plan especial, pero por lo visto durante le semana alguien ya había comentado con Vicente Mora que, si íbamos hacia Benlloch él saldría a nuestro encuentro, con lo que Carmen y Lolin, sabedores de esto, había hecho marcha diez o quince minutos antes hacia esta población, así que hemos salido en persecución de ellas, por lo que sin quere el ritmo iba "in creschendo". Pronto he empezado a notar mi falta de forma, ya que antes de llegar a Borriol ya iba solo.

La llegada por detrás de seis componentes del grupo La Corca, me ha animado a unirme a ellos para ver si podía dar alcance a mis compañeros, pero no he durado con ellos ni cinco minutos, pero bueno, algo he adelantado, ya tenia a la vista a Carlos y a Andrés, que habían levantado el pié para esperarme, pero, ¡vaya! ¡que mala suerte!, les he dado alcance a escasos 500m de la subida a la Pobla, con lo que en esta rampa he vuelto a quedarme solo.

Estaban esperándome en el carril bici que han hecho para llegar hasta Cabanes.

Desde aquí hasta el desvió de Benlloch se ha dado algún tirón con lo que Vicente Manzanet y Raúl se han adelantado, más tarde, ya en el tramo de entrada a la población, se me han escapado Carlos y Andrés, con lo que he llegado solo al Bar de Perito, que es donde solemos almorzar, cuando vamos a este pueblo.

Nada más entrar, una grata sorpresa. Juan Clausell, "Juanito" estaba allí. Había salido con Carmen y Lolín después de más de medio año sin tocar la bici.

Un buen almuerzo y un regreso mucho más cómodo hasta casa, en el que a pesar de llevarse un buen ritmo, el hecho de predominar la tendencia a bajar, hace que el mismo recorrido se realice en bastante menos tiempo.

He de hacer constar que Antonio Diaz, que simultanea la bici con la carrera a pié, y que estaba entrenando por la Villavieja, a cogido el coche y se ha venido a almorzar con nosotros, lo que es de agradecer.

Bueno ya os iré contando y si alguien se anima que nos cuente también sus vivencias ciclistas.

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