lunes, 21 de marzo de 2011

Lo que has de tener.


Este es un vídeo que he encontrado en YouTube y que me gustaría que vieran los que se creen ciclistas.

domingo, 13 de marzo de 2011

Ciclismo familiar.

Tras algunas intentonas de comprarle una bicicleta a mi mujer, al fin la convencí y hace dos semanas compramos una de paseo en El Corte Inglés.

La bici no es muy cara, pues aun tengo la impresión de que no la va a usar mucho, pero es lo suficientemente buena como para dar un paseo por Oropesa.

Entre unas cosa y otras, hasta hoy no había tenido ocasión de estrenarla, así que aprovechando el buen tiempo, nos hemos ido a dar una vuelta.

Desde El Balco de Oropesa, por la playa de la Concha, hasta Marina D'or, un bocadillito para hacer tiempo y reponer fuerzas y regreso a la Villa.

Ya se que os parecerá una vuelta demasiado corta, pero hay que tener en cuenta que mi mujer hace algo así como treinta años que no montaba en bici, pero esto es de esas cosas que dicen que nunca se olvidan.

El caso es que al final las sensaciones han sido buenas y nos hemos quedado con ganas de más, pues yo temía que me dijera que no le gustaba y que podía venderla o regalarla.

Espero que poco a poco pueda coger un poco de forma para, este verano, poder ir a almorzar al Vora Mar de Benicasim, por la vía verde, o al de Artemio en Torre la Sal, el caso es disfrutar del ciclismo familiar.

lunes, 7 de marzo de 2011

El placer de no competir.

El ciclismo de carretera tiene la particularidad de que siempre es competitivo, aun cuando uno sale solo a entrenar.

Las etapas en grupo, con los amigos, en fin de semana, ya se sabe... . Se comienza a un ritmo más o menos cómodo. Son muchos años saliendo juntos y todos sabemos hasta donde puede llegar cada uno, salvo sorpresas, pero a medida que pasan los kilómetros, los ritmos se van acomodando a los estados de forma de cada cual, con lo que los mejor preparados se van situando delante y lo demás nos quedamos detrás. Pronto los "piques" hacen que las velocidades se incrementen, los de delante se olviden de los de detrás y estos solo pueden ver como se alejan los primeros. Aun así, se sigue compitiendo. Los de delante por ser los primeros, y los de detrás por no ser los últimos.

En otras ocasiones, los ciclistas solemos salir solos, bien para entrenar o simplemente por no haber quedado con el resto de grupo. En estas ocasiones parece imposible competir..., pues no. También se compite.

Cada cual sabe sus marcas, su ritmo y sus velocidades medias, y es en estas ocasiones cuando uno compite contra si mismo. Agacha la cabeza y pone un ritmo de pedaleo que le permita terminar la etapa prevista en menos tiempo que la última vez que la realizó, o que al final de un recorrido haya logrado una media superior a las habituales,.. y todo esto se hace casi sin tener conciencia de que se está haciendo.

El caso es que hoy, después de varios días sin entrenar, al salir del trabajo, me he cambiado de ropa, he cogido la bici y me he ido a dar una vuelta.

Dado mi mal estado de forma, me he planteado no competir ni contra los que me adelantan ni contra mi mismo, y así lo he hecho.

He puesto un ritmo muy cómodo, y a pesar de que mentalmente iba fijándome en el tiempo que llevaba al pasar por los lugares que tengo marcados y ver que eran peores, me he esforzado en no cebarme en correr, así que he dado una vuelta de poco menos de dos horas, prácticamente sin pasar de 145 pulsaciones y he llegado a casa descansado y con ilusión por volver a salir pasado mañana.

No se si como entrenamiento me habrá servido de algo, pero ya no voy a ganar ningún Tour, así que a disfrutar de la bicicleta al ritmo que el cuerpo me pida.

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